Hace unos años, escribir para posicionar era relativamente sencillo: elegías una palabra clave, la repetías unas cuantas veces y publicabas un artículo largo. Hoy esa receta ya no funciona.
Google ha aprendido a detectar qué contenidos realmente ayudan al usuario y cuáles solo están escritos para atraer clics. Al mismo tiempo, herramientas como ChatGPT, Gemini o Perplexity están cambiando la forma en la que muchas personas buscan información. Ya no siempre hacen clic en una web: muchas veces obtienen la respuesta directamente desde una IA.
¿Significa eso que hay que escribir de una forma completamente distinta? En realidad, no. La clave sigue siendo la misma: crear contenido que responda mejor que nadie a las dudas de tu público. La diferencia es que ahora también debes facilitar que los motores de búsqueda y las inteligencias artificiales entiendan por qué tu contenido merece ser una referencia.
¿Qué significa realmente que un contenido sea "útil" para Google y la IA?
Hay una pregunta que nos hacen mucho los clientes: «¿Cuántas palabras tiene que tener un artículo para posicionar?»
Lo repetimos mucho en Ilmaro Marketing y la respuesta siempre es la misma: las suficientes para resolver la búsqueda.
Google ya no premia automáticamente el contenido más largo, sino el que responde mejor a la intención del usuario. Si alguien busca «cómo elegir un CRM para una pyme», no necesita una historia sobre la evolución del software empresarial. Quiere saber qué debe tener en cuenta, qué errores evitar y cómo tomar una buena decisión.
Las inteligencias artificiales funcionan de una manera muy parecida. Cuando generan una respuesta, buscan información clara, organizada y con suficiente contexto para entender el tema. Por eso, un contenido útil suele compartir estas características:
- Va al grano y responde la pregunta principal desde el principio.
- Profundiza cuando hace falta, pero sin añadir información de relleno.
- Está organizado con títulos claros que facilitan la lectura.
- Utiliza ejemplos reales para explicar conceptos complejos.
- Resuelve las dudas que probablemente aparecerán después de la primera respuesta.
Antes de publicar cualquier artículo, hazte una pregunta sencilla: si un cliente me llamara con esta duda, ¿le respondería exactamente con este texto? Si la respuesta es no, todavía hay margen de mejora.
Las claves de Google: Experiencia, Autoridad y Confianza (E-E-A-T)
Google lleva años insistiendo en un concepto conocido como E-E-A-T: experiencia, conocimiento, autoridad y confianza. No es una fórmula mágica para posicionar, pero sí una buena guía para entender qué tipo de contenidos quiere mostrar.
Cómo demostrar experiencia real en tus textos
Uno de los errores más habituales es escribir sobre un tema sin aportar absolutamente nada propio.
Imagina que tienes una clínica de fisioterapia. En lugar de limitarte a explicar qué es una contractura (algo que ya hacen cientos de páginas), puedes responder preguntas que recibes cada semana en consulta:
- ¿Cuándo deja de ser una molestia normal y conviene acudir al fisioterapeuta?
- ¿Qué errores empeoran una lesión?
- ¿Qué ejercicios sí funcionan y cuáles no?
Ese tipo de información nace de la experiencia, y es precisamente lo que resulta difícil de copiar.
No hace falta inventar nada. Muchas veces, el mejor contenido ya está en las conversaciones que tienes cada día con tus clientes.
El fin del contenido genérico creado 100% por IA
La inteligencia artificial puede ayudarte a generar ideas, preparar un esquema o acelerar la redacción. Nosotros mismos la utilizamos en determinados procesos.
El problema aparece cuando se publica el primer borrador sin revisarlo.
Seguro que has leído artículos llenos de frases como «en el mundo actual…», «es importante destacar que…» o párrafos que dicen mucho sin explicar realmente nada. Ese es el tipo de contenido que acaba sonando igual en todas las páginas.
La IA no debería sustituir tu conocimiento, sino ayudarte a aprovecharlo mejor. Si a un texto generado automáticamente le añades ejemplos reales, casos de éxito, datos propios o una opinión fundamentada, deja de ser un contenido genérico para convertirse en algo que aporta valor.

Cómo escribir para los motores de respuesta (GEO e IA Search)
Cada vez más búsquedas terminan con una respuesta generada por inteligencia artificial. Eso no significa que el SEO haya desaparecido, sino que está evolucionando.
Ahora también conviene pensar en cómo facilitar que esas herramientas entiendan nuestro contenido.
Estructura de datos y respuestas directas
No hace falta complicarse demasiado para destacar en la era de la IA en cuanto a posicionamiento SEO.
Empieza por algo tan básico como ordenar bien la información. Un artículo con encabezados claros, párrafos cortos y respuestas directas será mucho más fácil de interpretar que un bloque de texto interminable.
También ayuda responder las preguntas importantes de forma explícita. Si alguien busca cuánto cuesta un servicio, intenta ofrecer una orientación. Si quiere saber cómo funciona un proceso, explícalo paso a paso.
Cuanto menos esfuerzo tenga que hacer el usuario para encontrar la información, mejor.
Citación de fuentes y enlaces de valor
No todos los artículos necesitan veinte referencias, pero sí conviene respaldar la información cuando hablas de estadísticas, normativa o datos técnicos.
Además, enlazar a recursos de calidad tiene otra ventaja: demuestra que tu objetivo no es retener al usuario a toda costa, sino ayudarle a encontrar la mejor información posible.
Al final, esa es la filosofía que tanto Google como las IA intentan premiar. Y es una de nuestras máximas como agencia SEO en Madrid que ha trabajado con numerosas empresas en el Corredor del Henares y otras regiones.
"Uno de los mayores errores es escribir sobre lo que la empresa quiere contar, en lugar de sobre lo que el cliente necesita saber"
Cómo crear una estrategia de contenidos útil y optimizada
Uno de los mayores errores es escribir sobre lo que la empresa quiere contar, en lugar de sobre lo que el cliente necesita saber.
Antes de abrir un documento en blanco, merece la pena dedicar un rato a investigar:
- ¿Qué preguntas hacen los clientes antes de contratarte?
- ¿Qué dudas aparecen una y otra vez en las reuniones comerciales?
- ¿Qué búsquedas tienen una intención clara de compra?
- ¿Qué temas todavía no está resolviendo bien tu competencia?
Responder a esas preguntas suele ser mucho más rentable que publicar cuatro artículos al mes sin una estrategia detrás. La frecuencia importa, sí. Pero la utilidad importa mucho más.
¿Necesitas ayuda para posicionar tu marca? En Ilmaro Marketing creamos tu estrategia de contenidos
En Ilmaro Marketing no creemos en publicar contenido por publicar.
Antes de escribir una sola línea analizamos cómo buscan tus potenciales clientes, qué información necesitan en cada etapa del proceso de compra y qué oportunidades existen para diferenciarte de la competencia.
Nuestro objetivo no es llenar tu blog de artículos que nadie recuerde. Queremos crear contenidos que respondan dudas reales, generen confianza y ayuden a que tanto Google como las inteligencias artificiales entiendan que tu marca merece ocupar un lugar destacado.
Porque el posicionamiento SEO ya no consiste en convencer a un algoritmo. Consiste en ser la mejor respuesta para las personas. Y cuando eso ocurre, el posicionamiento suele llegar como consecuencia.

